La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.
Albert Einstein.

El milpiés gigante



Arthropleura, posiblemente el Artrópodo más grande que ha pisado nunca la Tierra. Vivió en el Carbonífero (hace unos 360 ma). Su desarrollo fue posible gracias a los elevados niveles de oxígeno de aquella atmósfera.

El plumaje de Archeopterix era blanco y negro


En un estudio, publicado en Journal of Analytical Atomic Spectrometry, se han analizado exhaustivamente mediante rayos X los melanosomas (estructuras microscópicas que contienen el pigmento) de una pluma de Archaeopteryx. El estudio muestra que le plumaje de Archeopterix seguía un patrón en blanco y negro.

El hongo asesino



Sir David Attenborough y el equipo de Planet Earth descubren el extraño mundo de Cordyceps, el hongo asesino que invade el cuerpo de los insectos para crecer. Fascinante vídeo de la BBC.

La cara típicamente "humana" apareció hace un 900.000 años


Homo antecessor tenía ya, al igual que nosotros, una cara plana de la que sobresale la nariz. Técnicamente se conoce como una cara ortognata. De hecho, según el antropólogo Timothy Bromage, de la Universidad de Nueva York, si el niño de 11 años al que perteneció el maxilar estudiado, se paseara por el metro, apenas nos llamaría la atención su cara. Parece que el chico fue asesinado por una tribu rival, cuyos miembros, cortaron su carne una vez muerto y se la comieron.
Para descubrirlo, el equipo, formado por científicos americanos y españoles entre los que se incluyen los co-directores de Atapuerca, han estudiado una pequeña zona ósea de la nariz en la que, a esa edad, en nuestra especie, predomina la resorción ósea (eliminación de hueso). Esto mismo sucede en restos encontrados en el estrato TD6 de la Gran Dolina, pertenecientes a un individuo que vivió hace 900.000 años. No obstante, esta zona de eliminación ósea está ausente en el Niño de Nariokotome, un fósil catalogado como Homo ergaster, que vivió 600.000 años antes en el Lago Turkana, en Kenia.

Así es la piel de tiburón vista al microscopio


Tardígrados, posibles futuros viajeros espaciales.

Tardígrados u “osos de agua”, constituyen un filo de invertebrados segmentados microscópicos. Miden de 0,1 a 1,2 mm. Se han encontrado fósiles de unos 530 mA. Son acuáticos y debido a su capacidad de entrar en estado de criptobiosis, puede sobrevivir en ambientes sumamente extremos.


El Primer Viaje de Nuestra Vida de Juan Luis Arsuaga

Todos los que hemos tenido la suerte de tener a Juan Luis Arsuaga como profesor, sentimos un cariño especial por la antropología y la paleontología. En mi caso surgió cuando leí por primera vez su libro La Especie Elegida, escrito junto a su colega Ignacio Martínez. Ese cariño, pronto se convirtió en auténtica pasión cuando todos los lunes y martes a las 19h, el profesor Arsuaga nos transportaba al pasado con sus charlas en la Facultad de Historia y Geografía de la Universidad Complutense de Madrid. Por esto, me resulta difícil dejar pasar la oportunidad de hablaros de su última publicación.

Ya en sus clases, el profesor Arsuaga mostraba un enorme interés por la temática del sexo y del parto. Esto, en palabras suyas, es debido a que es un tema poco tratado en la literatura científica. Esto es extraño ya que, como explica en su libro, nuestra especie es la única del reino animal que realiza el coito cara a cara (exceptuando el bonobo, uno de nuestros parientes más cercanos, en algunas ocasiones), y la única que abandona el canal de parto con la cara mirando hacia atrás de forma que la madre y el niño no pueden verse las caras al nacer. Como el lector más avispado habrá deducido enseguida, todo esto, unido a un parto especialmente doloroso y en ocasiones problemático, se debe a dos características importantes de los seres humanos: el desarrollo de un enorme cráneo para alojar nuestro gran cerebro, y una pelvis anatómicamente especial, adaptada a la bipedestación.

El libro se compone de 3 partes a modo de 3 grandes salas de una exposición científica imaginaria. La primera constituye una auténtica lección de anatomía de la placenta, la pelvis e incluso del cráneo del niño que está por nacer. Puede resultar complicada, pero es necesaria para entender el arduo proceso del parto, y los dibujos y esquemas facilitan mucho el aprendizaje. Posteriormente, llega la explicación del parto y de las 3 "puertas" que ha de flanquear el niño. Pero esto no es un tratado de medicina, así que enseguida comenzamos a plantearnos preguntas a las que el profesor Arsuaga trata de buscar respuestas: ¿cuál es el camino evolutivo que hemos tomado para llegar esta situación?, ¿de qué manera se ha visto favorecido por la Selección Natural?, ¿presentaban estas mismas características nuestro antepasados, o mejor dicho, los Homininos (que pueden incluir especies que no sean antepasados nuestros, pero que sí son parientes nuestros)?, si es así, ¿cuándo surgió?, ¿Qué les sucedía a esos bebés que acababan de finalizar su primer viaje?, ¿cuánto vivían?... 
Algunas de estas preguntas quedarán respondidas en la segunda parte del libro, desgraciadamente, otras no, y desgraciadamente (algunos pensamos que afortunadamente), el lector puede terminar el libro con más preguntas aún en la cabeza. Pero así funciona la ciencia. Esas preguntas son el combustible que mueve su motor.